Hace poco tiempo escuchamos por parte de un amigo cercano, a la hora de contratar a un arquitecto, una pregunta que nos ha hecho reflexionar:

¿Y por qué necesito un arquitecto?

Es obvio que con dicho amigo tenemos la suficiente confianza como para que nos haga esa pregunta sin tapujos, e incluso con una pizca de crítica. Detrás de todo ésto, la pregunta que nos surgió a nosotros es, más bien, la siguiente:

¿Entiende la mayoría de la gente nuestra profesión?

Es decir, nosotros como arquitectos, ¿lo intentamos explicar o expresar de alguna manera? Últimamente nos preocupa el hecho de que el posible cliente nos vea únicamente como profesionales técnicos. Es más, en ocasiones tenemos la impresión de que somos considerados un sobrecoste más: un impuesto extra a pagar para poder conseguir un proyecto visado, necesario para recibir la ansiada licencia municipal.

¿Necesito contratar un arquitecto?

Es muy común en España que cuando alguien quiere construirse una casa o reformar un piso, contacte primero con el albañil. Después, al enterarse de que necesita un proyecto,  y ya molesto por ese «impuesto», puede que contacte con un arquitecto.

Volviendo al caso anterior, éste amigo planeaba realizar la reforma integral de una vivienda que había adquirido poco tiempo antes. Cómo suele ocurrir en estos casos, el hecho de construirse una casa o reformar un antiguo piso supone un gran cambio en la vida de una persona. Ésto ocurre porque lo creamos o no, nuestra vivienda nos define (en ella pasamos gran parte de nuestro tiempo). Es por ésto que este proceso de cambio conlleva dudas y problemas pero mucha ilusión.

La noción de hogar se extiende mucho más allá de su esencia física y sus límites. Además de las cuestiones prácticas de la vivienda, el propio acto de habitar es un acto simbólico e, imperceptiblemente, organiza todo el mundo para el habitante. […] Habitar forma parte de la propia esencia de nuestro ser y de nuestra identidad. ¹

Pues bien, lo normal es que esta persona haya dedicado bastante tiempo a pensar como quiere su vivienda y a intentar cuadrar sus deseos en un plano: el salón aquí y la cocina allí, ¿juntos o separados?, dos habitaciones o quizás tres, espacios altos, me han dicho que la doble altura ya no está de moda, etc. Entonces puede que le surja la pregunta:

¿Por qué necesito a un arquitecto si ya sé como quiero que sea mi casa?

Ahora intentaremos explicarlo, porque si nosotros mismos no defendemos nuestra profesión, ¿quién lo hará?

7 razones para contratar a un arquitecto

Sin entrar en temas legales sobre la necesidad o no de contratar a un arquitecto, aquí os dejamos una serie de razones por las que el arquitecto nos puede ser de mucha ayuda durante el diseño, reforma o construcción de nuestra vivienda, piso o local.

1. Técnico y creativo

¿Por qué contratar a un arquitecto? El arquitecto es un profesional técnico y creativo.

Aunque muchos no lo crean, la formación del arquitecto hoy en día en nuestro país tiene la misma o más carga creativa que carga técnica. El hecho de considerar, o no, artistas a los arquitectos daría para un debate mucho más amplio y está fuera del contenido de este artículo, pero lo cierto es que gran parte de nuestro conocimiento sobrepasa lo «técnico».

En ocasiones hemos escuchado también alguna afirmación del tipo:

El arquitecto está ahí para calcular la estructura de nuestra casa y para firmar el proyecto. Si además quiero un diseño bonito, ya buscaré un interiorista.

Nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que los arquitectos, gracias a nuestra formación, tenemos mucha facilidad a la hora de ver conjuntamente una serie de espacios (percepción espacial). Gracias a esto aportaremos ideas de organización, decoración, iluminación e incluso mobiliario, siempre desde un punto de vista técnico y artístico.

2. Optimización del espacio

Contratar un arquitecto para optimizar el espacio.

Al contratar a un arquitecto, lo primero que éste hará será visitar el solar, la vivienda, el local o el piso a reformar y realizará una toma de datos completa para conocer el estado real del lugar. El arquitecto se ha formado y está preparado para elaborar un concepto y una distribución óptima del espacio, mediante una solución personalizada, explotando las ventajas del lugar y sacando el máximo partido incluso de los inconvenientes, para aprovechar hasta el último rincón.

Todos hemos conocido o vivido en casas incompletas, mejorables o extrañas, en las que debido a una mala distribución o a cambios que se han realizado en ella, las condiciones para habitarla no son las más adecuadas. Quizás el deseo de tener un salón grande haya descompensado el resto de los espacios. O quizás el querer disponer de más y más habitaciones hayan convertido el piso en un conjunto de microespacios inhabitables. ¿Cuántas veces hemos visto un piso en el que parece que la mitad de la superficie es pasillo?

Todo esto viene producido por una mala distribución, por la intervención de demasiadas manos ajenas entre sí o por la acumulación de reformas y parches a lo largo del tiempo, y nos lleva al siguiente punto.

3. Diseño integral

El arquitecto es un profesional que aborda el diseño de un proyecto de forma integral. Esto quiere decir que desarrolla y resuelve con coherencia y conjuntamente tanto el diseño de los espacios, la iluminación, la distribución, como el de la estructura, las instalaciones y otras cuestiones técnicas. Por supuesto, ésto puede incluir también la decoración, el mobiliario o el paisajismo. El hecho de conocer todas las facetas de una edificación (desde la armadura de un pilar hasta el diseño del pomo de una puerta) le permite realizar un proyecto de calidad en el que cada parte va acorde con el resto.

4. Factor económico

Contratar a un arquitecto te ayudará a controlar los todos costes relacionados con tu proyecto.

Al tener un buen proyecto conocemos de antemano cuánto tiempo y dinero nos va a costar hacerlo realidad, porque tendremos control sobre las partidas que vamos a ejecutar y sabremos exactamente cuánto cuesta cada cosa. Un buen diseño nos ayuda a ahorrar, mediante la orientación, la distribución y las soluciones constructivas que mejor se adapten a nuestro caso.

Un buen arquitecto, además, nos aconsejará donde invertir mejor nuestro dinero. Quizás ese suelo de madera de alta calidad o esa nevera de última generación pueden esperar. Quizás es mejor invertir al principio en los aspectos básicos que ayudarán a nuestro confort y a nuestro bolsillo. Nos referimos por ejemplo a un buen aislamiento de los muros o unas ventanas de mayor calidad (elementos que al cambiar en un futuro supondrían mucho más dinero).

5. Calidad de vida

El arquitecto se va a preocupar siempre por aspectos como la buena iluminación natural y la correcta ventilación de nuestra vivienda. Un buen diseño es el que ahorra recursos y consigue una buena eficiencia energética, con materiales de calidad, para conseguir una casa de bajo consumo energético, más sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Todo esto se traduce sin duda en una mejora en nuestra calidad de vida y en un considerable ahorro a largo plazo.

6. Seguimiento continuo

Al contratar a un arquitecto, tendrás garantizado un seguimiento continuo de tu proyecto.

El arquitecto estará a nuestro lado durante todo el proceso para ayudar a tomar las mejores decisiones. Sabrá detectar los problemas antes de que surjan para evitar sobrecostes. También podrá coordinar de manera efectiva todas las fases y todos los agentes que participarán en el proceso de diseño y construcción de nuestra vivienda. Nos ayudará a elegir un buen constructor y a resolver todos los posibles imprevistos o cambios que puedan aparecer, siempre mediante un proceso de comprensión y diálogo entre todas las partes.

7. Tranquilidad garantizada

En general, el arquitecto no solo diseñará tu proyecto, sino que velará porque se lleve a cabo correctamente desde la primera toma de datos hasta la colocación del último azulejo, evitando que se tomen decisiones apresuradas o que se realicen chapuzas y garantizando que la construcción o reforma de tu vivienda (o local) sea una buena inversión a futuro.

8. Una razón EXTRA para contratar a un arquitecto

Para terminar, si existe alguna duda acerca de todo esto, volveré al punto número uno. Un buen arquitecto es, ante todo, creativo. Tenemos la suerte de haber elegido una profesión que se disfruta, en la que la mayor satisfacción es ver un proyecto acabado y construido de la mejor manera. Y en la que tenemos tantas ganas como el cliente de que así sea.

Con ésto esperamos haber aclarado un poco la pregunta que planteábamos al inicio y os invitamos a dar vuestra opinión en la sección de comentarios.

¿Qué te ha parecido? ¿Tienes alguna otra razón? Escríbenos.

NOTAS:
1.PALLASMAA, JUHANI (2016). HABITAR

Publicado por:José Miguel Sánchez Moreno

Arquitecto en Albacete. Intenso Albacete.

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