La primera impresión a la hora de distribuir una cocina es que no será un trabajo demasiado difícil. Si indagamos un poco, comprobaremos que los muebles y electrodomésticos suelen tener medidas estándar (60 cm de profundidad y 60 cm de ancho, pudiéndose modificar en múltiplos de 10 cm) y parecerá más un juego de tetris que un trabajo de interiorismo.

Una cocina tiene que ser, ante todo, funcional.

Sin embargo, la realidad es algo más complicada. Hay que tener en cuenta que la cocina es el espacio que más quebraderos de cabeza suele traer, debido a todo el equipamiento, almacenaje y superficie de trabajo que necesita. Si, además, se quiere obtener un espacio verdaderamente funcional, todo deberá estar organizado de forma adecuada.

¿Cómo distribuir una cocina? Habrá que tener en cuenta las dimensiones del cuerpo humano y sus movimientos...
Un buen diseño de cocinas deberá tener en cuenta las dimensiones del cuerpo humano y sus movimientos. Imagen: Las dimensiones humanas en los espacios interiores, de Julius Panero y Martin Zelnik

Los acabados y materiales deben estar cuidadosamente elegidos, pero lo más importante es la disposición del equipamiento. La cocina es, con bastante probabilidad, el espacio de la casa en el que más dinero vamos a invertir, y si no empezamos con buen pie, acabará siendo un espacio difícil de utilizar y, antes o después, tendremos que volver a reformarlo.

El triángulo de trabajo

A la hora de plantearnos como distribuir una cocina son fundamentales tres elementos: el frigorífico, el fregadero y los fuegos. Estas tres aéreas son  las que definen el trabajo que vamos a realizar en la cocina, siguiendo un órden muy claro:

  1. Cogeremos los alimentos que necesitemos para la preparación de la comida.
  2. Lavaremos y prepararemos los alimentos.
  3. Cocinaremos

Entre estas zonas será necesario un espacio de trabajo. Por ejemplo, sería un error colocar el fregadero y la zona de cocinado sin dejar espacio para cortar, secar o preparar los alimentos que se van a cocinar.

El triángulo de trabajo.

Para diseñar (distribuir) correctamente la cocina, una vez que conocemos el orden de trabajo, tendremos en cuenta el triángulo de trabajo. Este triángulo es básico y universal, ya que describe la mejor forma de organizar nuestra cocina desde cero.

Además de planificar un triángulo de trabajo optimo, debemos tener en cuenta la cantidad de almacenamiento que necesitamos para las cacerolas, la vajilla, los electrodomésticos y los útiles de limpieza que nos encontraremos en la cocina.

Los espacios de almacenamiento en la cocina.
Es importante prever los espacios de almacenamiento necesarios para cada cocina. A veces, existen soluciones creativas que se salen de los estándares.

En función del tamaño y forma de la cocina, su diseño podrá variar en muchos sentidos, pero siguiendo siempre unas pautas básicas.

Cómo distribuir una cocina en línea

Cómo distribuir una cocina en línea.

Es la distribución óptima para espacios estrechos y alargados. En este caso lo ideal es que la zona de lavado se sitúe en mitad de la recta, dejando espacio de trabajo a ambos lados del fregadero y los fuegos.

Cocina en línea.

Cómo distribuir una cocina en dos líneas

Cómo distribuir una cocina en dos líneas.

En este caso debe quedar un espacio libre entre las dos líneas de equipamientos de al menos 120 cm, para facilitar el trabajo de más de un usuario en la cocina. Para una distribución ideal la zona de lavado y cocinado deberían estar en la misma línea de trabajo y el frigorífico en la pared contraria. En caso de no poder ser así los fuegos y el fregadero deberían estar enfrentados.

Cómo distribuir una cocina en L

Cómo distribuir una cocina en L.

Esta distribución se emplea en espacios con forma más cuadrada. Se aprovechan al máximo los rincones de la cocina, debiendo tener especial cuidado con el diseño de los armarios en esquina.

Cómo distribuir una cocina en U

Cómo distribuir una cocina en U.

Suelen ser espacios más amplios y permiten trabajar a dos o más personas juntas. Al igual que en las cocinas en dos líneas, debemos disponer de un espacio libre de, por lo menos, 120 cm. Los armarios de los rincones nos proporcionarán un gran espacio de almacenaje, pero cuidado, deberán ser accesibles.

Tanto las cocinas en L como las cocinas en U suelen ser las distribuciones que crean espacios de trabajo más funcionales ya que se puede desarrollar un triangulo de trabajo inmejorable.

Cómo distribuir una cocina con isla

Cómo distribuir una cocina con isla.

El espacio central nos facilita una zona de trabajo extra para cocinar o preparar la comida. En cocinas amplias esta es la distribución que mayor espacio proporciona pudiendo colocar en la isla una zona de comedor, de esta forma la persona que está cocinando puede socializar con sus invitados.

En caso de colocar zona de comedor solo en una parte de la isla, se recomienda ponerla más elevada que la zona de trabajo o cocinado.

Cocina con isla.

Otros consejos

  • La cocina es una parte muy importante de la vivienda y conviene orientarla adecuadamente.
  • Nunca coloques el frigorífico pegado a la pared, la puerta no podrá abrirse completamente. Deja un espacio entre ellos o coloca un pequeño armario, como por ejemplo un armario alto donde colocar los productos de limpieza, cepillo, fregona, etc.
  • Coloca el lavavajillas junto al fregadero para evitar que gotee agua o restos de comida por el suelo. Si eres diestro debería estar a la derecha y si eres zurdo a la izquierda.
  • Las cucharas, cuchillos, cazos, etc., deben situarse cerca de la zona de cocinado para evitar desplazamientos innecesarios.
  • Teniendo en cuenta que el diseño de cocinas es muy propenso a las modas, debemos considerar si éstas nos ayudan o no, ya que cada cocina es un mundo y puede que los ejemplos de revista no sean lo más idóneo para nuestra cocina. Por ejemplo, ahora se suele colocar el horno y el microondas en una columna, pero ¿genera esto una mejor distribución en la cocina?, ¿amplia o reduce el espacio de almacenamiento?, ¿obliga a desplazarse con comida caliente en las manos hasta la encimera o, por el contrario, facilita el trabajo a la hora de meter y sacar cosas del horno? Todas estas preguntas y muchas más deberíamos hacérnoslas antes de reformar nuestra cocina.
  • Si queremos crear situaciones especiales, como las que aparecen en las cocinas «de diseño», (por ejemplo, colocar el fregadero bajo una ventana), tendremos que tener en cuenta todos los elementos de la cocina. En ese caso en especial, la apertura de la ventana no deberá interferir con la posición del grifo (la solución pasa por elevar la ventana o hacerla corredera).

Más información

Si te interesa el tema, si dedicas a ello o si únicamente quieres diseñar tu cocina (y mucho más) de la mejor forma posible, te aconsejamos estas lecturas, con las que nosotros no dejamos de aprender.

¿Qué te ha parecido? ¿Tienes alguna otra recomendación? Escríbenos.

Publicado por:Raquel Heredia Martín

Interiorista en Albacete. Intenso Albacete.

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